De la solicitud al contrato
Carmen Torres atiende la recepción de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00, y el sábado de 10:00 a 14:00. Cuando alguien pregunta por un puesto de coworking, Carmen abre una ficha con la fecha, el uso previsto y la modalidad pedida: por día o por mes.
No hay formulario largo ni entrevista previa. La persona indica si necesita mesa, taquilla, sala de reuniones o impresión, y recibe una propuesta concreta en la misma jornada.
Trabajamos así desde 1995, cuando Implexmode S.L.U. abrió con ocho mesas en el barrio de El Llano. Hoy la capacidad es mayor, pero el criterio de admisión no cambió: contratos claros, sin permanencia obligatoria y sin servicios que no prestamos.
Lo que no hacemos también se dice en la primera conversación. No ofrecemos servicios médicos, financieros, legales ni educativos, y no trabajamos sobre vehículos, instalaciones eléctricas de red, circuitos de refrigeración ni la fábrica de un edificio. Tampoco aplicamos pesticidas ni biocidas.
Quién toca cada pieza
María Ramos lleva los trabajos del día a día: revisa que las mesas contratadas estén libres, que la sala de reuniones no se solape y que la impresión funcione. Antonio Sánchez gestiona las compras de material de oficina y de equipos. Rocío Hernández controla el almacén y las taquillas.
Lucía Jiménez atiende al cliente cuando algo no cuadra: una factura, un cambio de horario, una incidencia con la conectividad. Su teléfono directo es el 985 696831, y el correo [email protected] llega a su bandeja.
Nadie más trabaja aquí. Esa lista es la plantilla completa, y cada tarea tiene un responsable identificable. Si surge un problema con la red o con un servicio público digital, Lucía lo registra y avisa al responsable municipal o al operador correspondiente.
La sección de notas
La sección de notas trata asuntos locales de servicios digitales y conectividad en Gijón: despliegue de banda ancha, trámites públicos en línea, caídas de servicio y brecha digital.
Una nota empieza con una observación concreta, no con una opinión. Puede llegar por teléfono, por correo o en persona, y se anota con fecha y hora.
Verificamos antes de publicar. Si la nota cita una caída de fibra en una zona, llamamos o escribimos para confirmar el alcance. Si menciona un trámite, comprobamos que el enlace funcione y que la sede sea la correcta.
Cuando un dato no se puede confirmar, no se publica. Preferimos una nota corta y cierta a una larga y dudosa.
Las correcciones se añaden al final del texto, con la fecha del cambio y una frase que explica qué se modificó. No borramos el contenido original sin dejar rastro.
Qué pasa con un aviso
Un aviso entra por teléfono, correo o Mostrador. Se registra con nombre de quien lo cuenta, canal y hora. Lucía Jiménez lo clasifica: conectividad, administración electrónica, incidencia de suministro o tema vecinal.
Si el aviso es urgente, se traslada ese mismo día. Si no lo es, se acumula para la revisión semanal, que hacemos los miércoles.
Los avisos anónimos se leen, pero no se publican sin una comprobación independiente. Un aviso no se convierte en nota por insistencia ni por número de llamadas.
Cada aviso recibe respuesta, aunque sea para decir que no lo publicamos. Esa respuesta sale por el mismo canal por el que entró, y queda anotada en la ficha.
El correo [email protected] y el teléfono 985 696831 son las dos vías para avisos. La dirección postal es Ronda de Colón 159, 33350 Gijón (Asturias), y no hay otra sede ni taller.